El papel del Correctivo en la estrategia de Mantenimiento

Cuando debe elegir una estrategia de mantenimiento para .sus activos, sería poco adecuado asumir que la misma receta funcionará en todas las situaciones. Hasta ahora, la estrategia del mantenimiento correctivo ha sido la más usada por las empresas.

No obstante, la competencia, la necesidad de eficiencia y de eficacia del mercado, cada vez hace que más empresas busquen enfoques más pro-activos al mantenimiento.

Por otro lado, poner en marcha una estrategia pro-activa no garantiza que el mantenimiento vaya a funcionar sólo. Debemos valorar la contribución de cada estrategia al funcionamiento global del mantenimiento.

Mantenimiento Planificado o No planificado.

Antes de nada, debemos distinguir el mantenimiento planificado del mantenimiento no planificado. Se trata de categorías distintas a lo que se llama mantenimiento reactivo y preventivo.

El mantenimiento correctivo planificado hace referencia a una estrategia donde se lleva a cabo un plan de mantenimiento preventivo pero se decide omitir a ciertos equipos de ese plan (normalmente para ahorrar tiempo o dinero) . Se trata de situaciones en las que la empresa básicamente espera a que haya un paro y están preparados para asumirlo en cuanto aparece.

Es una estrategia muy diferente del mantenimiento correctivo no planificado, ya que en este último no hay un enfoque pro-activo de entrada.

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Pros y contras del mantenimiento correctivo.

Si el mantenimiento correctivo se interpreta como “si funciona no lo toques”, estos son los pros y contras de esta estrategia:

Pros:

  • No requiere de costes iniciales y no requiere planificación.
  • Requiere menos dotación de personal inicial ya que no requiere de inspecciones.
  • Fácilmente externalizable, por lo que no se requiere de especialización en la plantilla.
  • Si los equipos a mantener no son críticos para la empresa, está claro que se trata de la estrategia más eficiente.

Contras:

  • Difícilmente se puede realizar un presupuesto de gastos.
  • Habitualmente, genera periodos de no disponibilidad de los equipos que pueden poner en peligro la producción y el funcionamiento de toda la cadena de suministro.
  • Genera gran cantidad de tiempo perdido. El tiempo invertido en la diagnosis del problema y en el aprovisionamiento de recambios necesarios, podría haberse invertido en otras tareas más provechosas.
  • Cuando aparece la avería, puede que no esté disponible la dotación de personal y de recursos materiales necesarios. Ello genera más pérdidas de tiempo y dinero.
  • La falta de planificación es directamente proporcional al riesgo en el que se incurre al llevar a cabo el mantenimiento. Eso genera más pérdidas potenciales.
  • El mantenimiento correctivo continuo hará que el personal de mantenimiento tenga un comportamiento disperso y poco metódico. Además generará gran cantidad de órdenes de trabajo inacabadas y bajará la disponibilidad de los equipos.

¿Hay que descartar el mantenimiento correctivo?

Debido al perjuicio potencial del mantenimiento correctivo, muchas empresas eligen realizar una transición del correctivo al preventivo. Pero ello no significa que se pueda llegar a eliminar el mantenimiento correctivo por completo. Todo lo contrario, aparecerán más situaciones en las que se requiere un mantenimiento correctivo.

Esto es así, porque a pesar de realizar los máximos esfuerzos en planificación y análisis, el riesgo de fallo potencial de los componentes mecánicos y eléctricos persiste. Este riesgo aún es más elevado cuando el equipo a mantener es antiguo o es particularmente sensible.

En ocasiones puede darse que un equipo se averíe justo después de llevar a cabo un mantenimiento preventivo sobre él. En esas situaciones, tener una provisión de recursos para mantenimiento correctivo nos evitará muchos perjuicios.

Las operaciones de la empresa jamás son inmunes a factores que están más allá del control o la previsión del supervisor de mantenimiento. Como ejemplo, el tiempo atmosférico genera un riesgo potencial significativo para los equipos expuestos. En estas situaciones, el mantenimiento correctivo es mucho más necesario y marcará la diferencia para la disponibilidad de los equipos.

El mantenimiento correctivo también es la receta adecuada cuando el equipo entra en el tramo final de su vida útil y su substitución es inminente, cuando el equipo no es crítico o cuando el coste del preventivo es desproporcionado respecto al valor del equipo o sus recambios.

Enfocar el problema usando todos los recursos disponibles.

Como hemos visto, que existen muchas circunstancias que requieren de dimensionar un mantenimiento correctivo. La clave es detectar situaciones que lo requieren y dimensionar el correctivo de manera correcta.

En raras ocasiones el correctivo será el foco principal de nuestro esfuerzo de mantenimiento.

Los equipos críticos para la producción, calidad y seguridad deben ser objeto de un enfoque preventivo y pro-activo. Pero jamás debe descartar la necesidad de implementar un mantenimiento predictivo y correctivo.