La industria en Catalunya. Tendencias y Necesidades

Hace unos meses se hizo público en la Cambra de Comerç de Barcelona un estudio realizado por esta entidad al respecto de la inversión industrial en Catalunya. En dicho estudio se manifiesta una tendencia creciente de las inversiones extranjeras en Catalunya en los últimos 5 años. De hecho es relevante que Catalunya lleva tres años consecutivos como la zona de mayor captación de inversión extranjera de toda la Europa Continental.

invEste estudio se refiere a datos de la evolución histórica hasta el primer semestre de 2015. No obstante las conclusiones del mismo se corroboran por los recientes anuncios de importantes inversiones en los sectores farmacéutico, químico, alimentación y automovilístico. A todo ello se añaden las informaciones que remiten fuentes de la Generalitat de Catalunya al respecto de los 250 expedientes de proyectos de inversión presentados por entidades extranjeras que este ente está tramitando.

inv2El Ministerio de Economía también llega a conclusiones similares cuando anuncia que Catalunya cerró 2014 con un volumen de inversión extranjera de 2968 millones de euros que permitieron la creación de alrededor de 7.000 puestos de trabajo.

La lectura del empresariado catalán respecto a los datos estudiados les lleva a conclusiones optimistas, según las cuales, se ponen en evidencia la recuperación del sector industrial catalán así como también se esta recuperando la capacidad de Catalunya para la captación de capital en el sector productivo.

A pesar de ello y según la patronal de la pequeña y mediana empresa PIMEC, la internacionalización y la actividad de las pymes catalanas se ve frenada por los retardos y deficiencias en una infraestructura que ha de facilitar el tráfico de mercancías entre Europa, África y Asia, e impulsar la actividad del área mediterránea.

Para ello, el Corredor Mediterráneo es una infraestructura estratégica en la red europea de transporte de mercancías. El objetivo es conectar los principales puertos, aeropuertos y centros económicos del continente. Esto facilitaría que la Costa Mediterránea fuera la puerta de entrada y salida de mercancías del sur de Europa y en consecuencia, multiplicaría la capacidad de captación de inversión en el sector productivo catalán, valenciano, murciano y andaluz.

Autor: German Hernández Llorente