Auditoría de la Gestión de Mantenimiento

El término “auditoría” habitualmente se refiere al proceso de inspección y comprobación de los estados financieros de las empresas. No obstante, la mayoría de las compañías con actividad industrial también necesitan auditar otros aspectos de su gestión operativa.

La auditoría de la gestión del mantenimiento hace referencia a la inspección y la comprobación en primer lugar de los procesos de gestión que envuelven al mantenimiento, y en segundo lugar de las relaciones entre la función del mantenimiento y el resto de funciones de la compañía.

El objetivo final de esta auditoría es mapear y describir los procesos de gestión del mantenimiento actuales de cara a asegurar que su operativa es eficaz y eficiente.

Definimos la función del mantenimiento como el hecho de conservar la integridad de los activos físicos por medio de reparación, modificación o reemplazo según necesidad. También podemos expresar la función de mantenimiento como el hecho de proveer y  controlar la fiabilidad de la planta.

En GRUPO GAHERMA SMI, SL utilizamos la metodología de auditoría basada en el concepto de BCM (Business Centered Manteinance o Mantenimiento Centrado en el Negocio) ideada por Anthony Kelly (2006). La estructura de la metodología BCM provee un marco para identificar, mapear y auditar los elementos de cualquier sistema de gestión de mantenimiento.Audit BCM

El primer paso de una auditoría debe ser la detección y comprensión de las posibilidades en que la función de mantenimiento se verá afectada por las relaciones dinámicas que tiene con el sistema productivo.

El segundo paso de una auditoría es la comprensión de los objetivos del mantenimiento y el grado de cumplimiento del mismo.

Para definir el objetivo del mantenimiento debemos contar con la colaboración del departamento de producción, ya que los objetivos de este departamento son inseparables con los objetivos del mantenimiento, y ambos objetivos deben ser compatibles con los objetivos corporativos.

El objetivo del mantenimiento acaba siendo el conjunto de dos sub-objetivos del mantenimiento que son la efectividad del mantenimiento (estamos mantenimiento el equipo suficientemente bien para llegar a la disponibilidad, productividad y seguridad  necesaria?) y la eficiencia organizativa del mantenimiento (estamos utilizando los mínimos recursos necesarios para la función del mantenimiento?).

AuditFijando objetivos a nivel de unidad funcional, nos colocamos en buena posición para establecer cada plan de mantenimiento a este nivel. El conjunto de estos planes nos llevará al calendario de mantenimiento preventivo para la planta en su conjunto. Este deberá considerar los factores de:

  • Carga operativa del mantenimiento
  • Diseño organizativo del mantenimiento
  • Sistemas de control necesarios.

GRUPO GAHERMA SMI SL colabora con sus clientes en diferentes niveles de gestión:

  • Verifica la consecución de los objetivos del departamento de mantenimiento (tanto a nivel de efectividad como a nivel de eficiencia operativa).
  • Ayuda al cliente a definir los objetivos del departamento de mantenimiento, cuando dichos objetivos no han sido definidos a nivel corporativo.

Autor: German Hernández Llorente

Distribucion del taller de mantenimiento

Una buena distribución de los recursos necesarios para el mantenimiento en el taller resulta de gran ayuda a corto plazo. Considerando los procesos específicos de un taller de mantenimiento vemos que está en nuestras manos reducir ineficacias desde su puesta en marcha. Concretamente podemos generar reducciones de:

  • Tiempos de puesta en marcha de los trabajos.Taller b
  • Tiempos de espera en el proceso de trabajo.
  • Contaminación entre procesos de trabajo que causan re-trabajos.
  • Tiempos de evaluación de trabajos en curso.
  • Tiempos en el seguimiento de la trazabilidad de los trabajos realizados.

Es de sentido común que este impacto mejora la eficiencia del departamento de mantenimiento.

Para poder llegar a disponer de una distribución de taller óptima debemos evaluar diferentes aspectos de nuestro día a día:

  • Flujo de personal:      Considera el recorrido que hace el personal desde que llega a la entrada de las instalaciones hasta que accede a su puesto de trabajo. También considera si los operarios trabajan en parejas o bien  si acompañan el proceso o sólo realizan alguna de las fases de proceso.
  • Flujo de material:      Considera el circuito y la localización que deben tener las diferentes tipologías de material (materia prima, recambios, consumibles, accesorios, etc.) respecto a la zona donde se van a llevar las diferentes fases de los procesos de trabajo.
  • Flujo de recursos:      Se refiere a los desplazamientos y ubicaciones de los equipos de trabajo (herramientas de mano, EPIs, máquinas, equipos de medición, equipos de elevación, etc.) respecto a la zona donde se realizan los procesos de trabajo y donde se realiza su mantenimiento para garantizar su disponibilidad futura.
  • Flujo de procesos:      Es el más importante de los flujos a considerar y hace referencia a las diferentes tipologías de trabajos que podemos llegar a realizar en nuestros talleres. Cada uno de los procesos se desgrana en diferentes fases que por su secuencia y por su tipología condicionan su ubicación respectiva de cara a delimitar las zonas de trabajo en el taller.

taller cAlgunos de estos aspectos son específicos de nuestra actividad. Otros aspectos pueden modificarse dependiendo de las necesidades del plan de mantenimiento existente a lo largo del tiempo. Es por ello que, en la medida de lo posible, convendría flexibilizar la distribución (biombos, mobiliario y demarcaciones móviles).

Una vez definidos los diferentes procesos de trabajo llevados a cabo en el taller desgranando dichos trabajos en fases, debemos cuantificar los procesos para vislumbrar claramente cuales son las fases y cuales son los movimientos entre fases más frecuentes. Por definición habrá contradicciones entre ubicaciones y es por ello que esta cuantificación es importante. Nos ayudará a priorizar la ubicación en base a maximizar el ahorro de desperdicios.

GRUPO GAHERMA SMI SL aplica este proceso a cada uno de los contratos de mantenimiento que desarrolla. Nuestra experiencia de casi 30 años en este sector nos ha indicado que este es un factor clave para incrementar  la agilidad y la buena ejecución de las tareas de mantenimiento.

Autor: German Hernández Llorente